bicicletas electricas Segovia

Aunque muchos la conocen por su acueducto romano, que es uno de los conjuntos europeos de la época más importantes que aún se conservan, Segovia es una ciudad que encierra más de un secreto digno de descubrir.

Cuna de leyendas y personajes como Juan Bravo y San Frutos, además de ser incluida en el listado de la UNESCO como Ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1985,  fue el sitio donde Alfonso X estudiaba el firmamento, y fue aquí también donde Quevedo se inspiró para escribir su obra El Buscón Don Pablos y el sitio donde fue proclamada Reina de Castilla Isabel I, La Católica.

Se cree que la ciudad fue abandonada después de la invasión islámica y repoblada a fines del siglo XI, por los cristianos que provenían del norte de la península, dirigidos por Raimundo de Borgoña, yerno del rey Alfonso VI, y por el obispo francés Pedro de Agen.

La ciudad alcanzó su esplendor a fines de la Edad Media, caracterizándose por su industria pañera y por sus construcciones de estilo gótico, dejándonos monasterios y conventos notables.

Durantes los siglos XVI y XVII se edificaron construcciones de líneas renacentistas y barrocas,  vigentes en palacios y jardines que aún podemos apreciar, pero tras la derrota de Castilla, y tras el descubrimiento de América, el epicentro económico español se trasladó hacia el sur, con el consecuente empobrecimiento de la ciudad.

 

Cuándo visitar la ciudad

En Segovia vemos muy bien diferenciadas las cuatro estaciones, por lo que si quieres disfrutar de la ciudad en su máxima belleza, te recomendamos ir en otoño, cuando la ciudad se cubre de color cobre y oro con las hojas de los árboles que están por caer, o en primavera, cuando el paisaje te ofrece una explosión de flores y color. Además puedes aprovechar que aún el tiempo no es muy malo para visitarla en tu Mountain bike eléctrica. Esta es sin duda una gran oportunidad.

Entre las diversas actividades artísticas que se celebran en la ciudad a lo largo del año, podemos destacar dos, durante las cuales las calles y las plazas de la ciudad se convierten en un escenario digno de presenciar: La Semana de Música Sacra, en Semana Santa, en la que se llevan a cabo conciertos al aire libre; y el Festival Titirimundi, un Festival Internacional de Teatro de Títeres y Marionetas que se celebra a mediados de mayo, y llena las calles de la ciudad de magia e imaginación.

 

Qué ver en Segovia

Al recorrer la ciudad, tanto a pie como en bikes de asistencia al pedaleo, puedes encontrarte en cada esquina con un ejemplo de arquitectura admirable y un panorama envidiable, el acueducto romano, el caserío románico, varios palacios renacentistas, el Alcázar, la muralla, la catedral, conventos y monasterios; que llenan la ciudad de piedra y de luz y la pintan con una gran variedad de estilos, como el románico, el gótico, el renacentista, el barroco y el neoclásico.

Además del anterior, destacamos un par de recorridos que vale la pena realizar:

 

Recorrido por la Segovia judía

Entre los panoramas menos conocidos de la ciudad, tenemos la parte judía, presente en Segovia desde fines del siglo XI.  

Los asentamientos de la población judía se ubicaron alrededor de la actual plaza de la Merced y de las parroquias de San Miguel y San Andrés, dentro de la ciudad amurallada.  En 1412, cumpliendo las llamadas Leyes de Ayllón, se obligó a la población a agruparse en el espacio comprendido entre la Almuzara hasta el tramo de muralla ubicado entre el antiguo matadero y la puerta de San Andrés.  Esta ubicación fue cambiada por los Reyes Católicos en 1480, partiendo de la actual iglesia de Corpus Christi (antigua Sinagoga Mayor) hasta la plaza del Socorro.  Este confinamiento se delimitó con siete puertas y su eje principal fue la actual calle de Judería Vieja, que llega hasta la Puerta de San Andrés.

Te aconsejamos realizar un recorrido en biciclo por esta parte, contemplar la Sinagoga Mayor, una de las cinco sinagogas que existieron en Segovia y la mejor conservada, y recorrer las calles de la Judería Vieja, Judería Nueva, la Calle de Santa Ana, el Corralillo de los huesos, y ver las casas de estilo medieval donde se desarrolló la vida familiar de una de las poblaciones judías más numerosa de Castilla.

 

Recorrido por la Segovia árabe

Si quieres cambiar un poco de panorama, te recomendamos coger tu ciclo y dar un paseo por el barrio de San Millán, lugar donde vivieron los musulmanes de Segovia durante los siglos XV, XVI y principios del siglo XVII. 

En este barrio podemos apreciar el estilo mudéjar segoviano, tramos y puertas monumentales en la muralla y el llamado esgrafiado segoviano en las paredes de los edificios. 

Aún se conservan tesoros de arte islámico, como la pintura mudéjar del Torreón  de Hércules y los restos de techumbre del arte taifal de la Iglesia de San Millán, además de la presencia del arte musulmán en el Palacio Real de San Martín y el Convento de San Antonio.

Si quieres trasladarte a esa época y dar un recorrido más real, te recomendamos ir a mediados de octubre, cuando se celebra la semana árabe de Segovia, en la cual las calles del barrio se llenan de actividades y música árabe.