bicicletas electricas Soria

A orillas del río Duero, nos encontramos con Soria, ciudad que fuese un importante enclave estratégico durante el siglo XI y que marcase el límite entre los dominios cristianos y los musulmanes en lo que más tarde se llamara marca o línea del Duero.

La ciudad fue conquistada a comienzos del siglo XII por el rey Alfonso I el Batallador, quien se la quitara a los árabes, repoblándola y situando la frontera más hacia el sur. 

Soria jugó un papel muy importante en la independencia del Reino de Castilla y tuvo su periodo más floreciente durante el siglo XIII por estar situada al lado del Duero, lo que favoreció las relaciones comerciales.  

Su actividad económica estaba basada sobre todo en la producción de lana y el comercio de ésta la llevaban a cabo los judíos; hasta 1492, año en el que se decretó la expulsión de estos, dando comienzo así a la decadencia económica y social de la ciudad.   

Durante el reinado de los Reyes Católicos, con la unión de los reinos de Aragón y Castilla, Soria dejó de ser un enclave estratégico, por lo que la situación de la ciudad se agravó.  No obstante, la ciudad recuperó un poco de protagonismo estratégico-militar durante la Guerra de Sucesión, al defender la causa de Felipe V.   

Actualmente, Soria es una capital pequeña pero activa, y ha logrado levantarse gracias al turismo, ya que conserva su carácter histórico y medieval que logra transportarte a otra época y conquista a todo aquel que la visita. Además es una ciudad perfecta para recorrer en cualquier tipo de bici, aunque algunas de sus calles históricas empedradas nos entorpeceran la marcha y acabará por resultar un poco incómodo si circulamos en un ciclo rígido, sin suspensiones.

 

Qué ver en Soria

Recorrido de los poetas

Si quieres soñar un poco, de la mano de poetas como Machado, Gerardo Diego y Bécquer, te invitamos a recorrer la ruta de los poetas, que puedes realizar en cuatro horas por los paseos, las plazas, callejuelas y rincones de la ciudad que inspiraron a estos artistas.

Pedaleando libremente por la ciudad en tu clásica eléctrica, te encontrarás con sitios como la Iglesia de San Juan de Rabanera; el Parque Alameda de Cervantes, conocido coloquialmente como La Dehesa, que es el jardín principal de la ciudad y pulmón del casco urbano; el Museo Numantino, que aloja ajuares funerarios celtas, restos romanos, cerámicas pintadas de Numancia y un alfabeto árabe medieval; la Plaza de Ramón Benito Aceña, conocida como Plaza Herradores, en la que vivieron los hermanos Bécquer y donde Gustavo Adolfo sufriera el adulterio de su esposa; la Iglesia de Santo Domingo, que data del siglo XII y cuenta con algunas estructuras y adiciones más recientes; el Palacio de los Ríos y Salcedo, en el que se aprecian los escudos heráldicos de la familia y actual sede del Archivo Histórico Provincial; el Palacio de los Condes de Gómara, actual sede de la Audiencia Provincial; y el convento de El Carmen, del siglo XVII y de estilo Herreriano, fundado por Santa Teresa en 1581.

En este recorrido podemos llegar a El Collado, centro neurálgico de la ciudad en donde se encuentra el Casino, al cual Machado dedicara poemas y cafés.  Desde este punto parten varias calles en las que se encuentran los edificios más antiguos e históricos de la ciudad, como el Palacio de los Ríos, de estilo renacentista, que data de principios del siglo XVI y está ubicado en la calle Aduana Vieja; la Plaza de Bernardo Robles, en donde todos los jueves se lleva a cabo un mercadillo tradicional; la Casa de los Castejones, con decoración plateresca de Diego Solier; el Instituto Antonio Machado, que fuese un colegio de jesuitas en 1740 y más tarde fábrica de hilados, colegio, cuartel y hasta hospital de tropas, en donde, de 1907 a 1912, impartiera clases Antonio Machado; y la Concatedral de San Pedro.

En un velocípedo clásico, con suspensión delantera y en el asiento, vamos como reyes recorriendo la ciudad y viendo tantas cosas en tan poco tiempo, asi que seguimos pedaleando, llegando al arco que da acceso a la calle Zapatería, tenemos la Plaza Mayor, que alojaba los festejos taurinos hasta mediados del siglo pasado.  Aquí podremos ver la Casa del Común, antigua sede del Estado Llano de Hombres Buenos de la Ciudad de Soria, donde se conservan los fueros que otorgaron derechos a los ciudadanos sorianos; la Fuente de los Leones, una fuente ornamental del siglo XVIII, construida durante el mandato del Rey Carlos IV, en 1798; la Torre de Doña Urraca, donde se dice que Doña Urraca estuvo presa; el Palacio de la Audiencia, con sus amplios portales de arco de medio punto, que fue palacio del Marqués de Velamazán, más tarde Ayuntamiento y después Audiencia y Cárcel (en 1769); el Ayuntamiento, con un escudo nobiliario redondo que se divide en doce partes iguales, cada una de las cuales representa a las casas nobles que repoblaron la ciudad en el siglo XII;  y la Iglesia de La Mayor, construida a fines del siglo XII o principios del siglo XIII, y en donde Antonio Machado se casó con Leonor.

Si te encuentras en el carril bici de la calle Zapatería, que junto con la calle Real conforman las dos principales arterias de la llamada Soria Medieval, podemos contemplar el antiguo esplendor de las casas del periodo gótico-isabelino.  Bajando por esta calle, llegamos a la Fuente Cabrejas y al convento de Carmelitas, fundado por Santa Teresa.  En este punto, la calle cambia de nombre y se convierte en la Calle Real, en la que encontramos la iglesia románica de San Nicolás.

 

Cuándo ir a Soria

Si lo que quieres es alternar entre tu ruta cicloturista en bici eléctrica y un poco de fiesta taurina, la mejor fecha para ir es en los cinco días posteriores al día de San Juan, ya que, conservando la tradición de las doce familias que repoblaron la ciudad, Soria se divide en doce cuadrillas o barrios, cada uno con su toro, sus verbenas y su santo.  Es en estas fechas cuando Soria se llena de gente, tradiciones y música de gaita y tamboril; y el último día, se canta el Adiós San Juan en la Plaza Mayor.